free hit counters
05
Sep

Relato gay chileno: “Fantasía inconclusa”

Hola, tengo 28 años y mi historia ocurrió a los 22. Espero encantarlos y ojalá la lean completa ya que es larga.
No soy gay, nunca he besado ni besaría a un hombre en la boca. Desde pequeño fantaseé mucho con las mujeres, particularmente con mis compañeras del colegio, hice muchas imágenes en mi mente pero lo que más imaginaba era tenerlas arriba. Un día me masturbaba imaginando a una compañera arriba de mi cuando de pronto, sin querer, una imagen intrusa entró en mi mente, me vi yo arriba de un compañero. De inmediato rechacé está idea y volví a pensar en mí compañera. En otra ocasión volvió a invadirme esta imagen pero esta vez no la rechacé y continúe masturbándome imaginándome arriba de mi compañero y amigo hasta acabar
. Me di cuenta que me gusta que me hagan lo que me gusta hacerle a las mujeres, excepto besar. Esto se hizo cada vez más frecuente al punto que soñaba con él y no hallaba la forma de decírselo por miedo a que me mandara a la mierda. Para no ilusionarlos les cuento que con él nunca pasó lo que quería y nunca se lo dije. Pensaba que era malo desear esas cosas porque soy hombre así que seguí fantaseando con mujeres y abandonando el deseo por un hombre. Llegó mi primera vez y fue con una mujer por lo que creí que nunca más desearía a un hombre. Sin embargo este deseo volvió un día y sin quererlo empecé a fantasear con mi vecino, físicamente no es atractivo, pero algo me hizo imaginarlo a él. Sentía que a él si le podía contar mi deseo oculto e incluso que con él sí podría resultar.

Hasta que una noche, nos tomábamos unos tragos con unos amigos en su casa, nos quedamos solos y al fin me decido a contárselo. Al ver que no me mandó a la mierda me atrevo a proponérselo y adivinen: accedió! Nos fuimos a un rincón oscuro del jardín e hice realidad lo que fantaseaba hace años. toqué su pene por encima de la ropa, se le endureció y lentamente baje su cierre, su bóxer, saqué su pene y lo encontré precioso. Su cabecita brillaba y por fin se la chupé suave y de a poco. Creí que sería todo sin embargo me dijo, quieres culear? La pensé un poco pero le dije que sí. Fuimos a su pieza y me acostó de guata en su cama y me penetró lentamente y subiendo cada vez la intensidad. Pero esto último no me gustó, ni a él tampoco por lo que me contó después. Yo me sentí muy mal y avergonzado. No nos quisimos ver ni juntar más, pero era inevitable, somos vecinos. Hasta que llegó el momento de vernos, nos juntamos, tomamos unos tragos y salió el tema. Le dije que me había gustado chupárselo pero no que me penetrara y a él no le gustó penetrarme pero si que se lo chupara. Fue entonces cuando decidimos ir nuevamente a nuestro rincón. Esta vez él saco su rico pene y me lo puso en mi cara y yo rápidamente lo tomé con una mano y se lo comencé a chupar. Se lo chupé tanto tanto y con tantas tantas ganas que sin mentirles, se los juro! estuve dos horas chupándoselo acaloradamente. Él estaba tan excitado que se le puso enorme, grueso, tenía mi boca llena con su pico, me ponía la mano en la cabeza para que entrara más y la agitaba rapidito, básicamente me estaba culeando por la boca la sacaba y me daba golpecitos con su pene en mi cara, me la paseaba completa y me la volvía a meter. Pero nunca llegó su eyaculación que tanto deseaba, sólo unas gotitas.
Hasta que llegó la tercera. Estaba sólo en mi casa y lo invité a tomar. Ya en confianza le dije: dame pico. Se rió, se hizo de rogar pero accedió. En esta ocasión estábamos sólos por lo que por primera vez pude quedar totalmente desnudo y expresarme sín problema. Se la chupé muy rico y me puse en cuatro para que me la metiera, entró hasta la mitad y en mi calentura me dieron unas enormes ganas de volver a chuparle su pene delicioso que él tiene y él quería puro metermelo. Tuvimos una pequeña batalla por chupárselo y metérmelo la que yo gané y le lo volví a chupar asegurándome que quedara bien mojado para que entrara. Me puso en la orilla de la cama y me la metió entera. Entró tan rico! Me culeó un buen rato en esa posición, le pedí especialmente que me tocara el poto, cosa que amo y me encanta que me hagan, y después quise hacer realidad otra de mis imágenes que tanto fantaseaba: sentarme en la callampa. Lo senté en la orilla de la cama y se la chupé otro rato para mojarla bien. Luego me paré, me volteé, bajé mi potito, coloqué su pene en mi ano y comencé a sentarme lentamente hasta que entró toda y mis glúteos se apoyaron en sus piernas. Mi corazón latía a mil por la excitación y la emoción, sin embargo su eyaculación nunca llegó. Así ha habido una cuarta, quinta, sexta y ya perdí la cuenta. Estuvimos harto tiempo sin volver a tener sexo, yo tuve relaciones importantes con mujeres y hasta hace poco volvió a pasar, pero su eyaculación nunca llega, sus manos me tocan como yo se lo pido pero no siento su real deseo de tocarme. Me encantaría alguna vez que un hombre me tocara con mucho deseo, en particular mi trasero, porque me encanta que me lo toquen y que alguna vez un hombre me regale sus orgasmos dentro de mi y sobre mi. Saludos…

Recomendados:

2 Comentarios calientes a “Relato gay chileno: “Fantasía inconclusa””

  1. 1
    javier comenta:

    si quieres puedo ayudar 😛

  2. 2
    caliente6555 comenta:

    Hola busco pasivo yo 100% activo y muy caliente tedejo mi correo gggaia666gmail.com

Deja un comentario muy caliente

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.


El contenido de los videos y fotos no es responsabilidad de Gaysenchile.com sino de los usuarios que aqui los presentan. Entrada prohibida a menores de edad, si eres menor te pedimos que abandones la pagina y si es Ud padre informese.